viernes, 20 de enero de 2017

La pésima combinación de la diabetes con el estrés




El estrés es una reacción física y mental natural causada para enfrentar el peligro. Si hay alguna amenaza, real o imaginaria, el cuerpo inmediatamente deja de realizar algunas funciones para priorizar otras. Esos cambios son los que dañan a nuestro cuerpo y por eso nos sentimos tan mal cuando estamos estresados.
El cuerpo se ve afectado al tener estrés, porque no te permite analizar las cosas, ocasionando que tengamos hábitos nocivos como fumar, tomar o alimentarnos de forma incorrecta. La mente se llena de emociones negativas, preocupaciones, ansiedad y temor. Si alguien sufre por un largo tiempo de estrés tendráproblemas con sus sistemas inmunológicos, digestivos, renal y reproductivo, además de sufrir depresión.
El doctor Richard Hellman, advierte que en muchas ocasiones el aumento de los niveles de azúcar en los diabéticos no está relacionado con la comida, hay otros factores que pueden descontrolar el cuerpo, como el estrés.
El estrés es realmente peligroso para las personas diabéticas, ya que comenzará a aumentar los niveles de glucosa en la sangre. En esos casos se necesitará mayor cantidad de insulina y más medicamentos para controlar el azúcar en tu cuerpo. Algo similar sucede a la inversa, si alguien comienza a calmarse necesitará menos insulina, ya que sus niveles de azúcar bajarán.



Fuente:  grandesmedios.com



miércoles, 18 de enero de 2017

La relación entre la diabetes y el envejecimiento

La diabetes es a menudo el resultado de la obesidad y una dieta mal equilibrada, no obstante, según los resultados de una nueva investigación científica, para algunas personas de edad avanzada la enfermedad puede ser un síntoma concomitante de la vejez.
En un estudio publicado en la revista ‘Nature’, los científicos han comparado in vitro el sistema inmunológico de ratones sanos, ratones con diabetes asociada a la obesidad y ratones con diabetes asociada con el envejecimiento. Los resultados han revelado que los últimos tenían patológicamente altos niveles de células T reguladoras (una subpoblación especializada de linfocitos T que actúa suprimiendo la activación del sistema inmunitario) en el tejido adiposo.
Los experimentos también han demostrado que la enfermedad de los roedores delgados de edad avanzada tiene una razón celular distinta a la del segundo tipo de diabetes.
Tradicionalmente, el primer tipo de diabetes es considerado como una enfermedad rara, más a menudo se desarrolla en la infancia, cuando el páncreas deja de producir insulina. La diabetes tipo II se caracteriza por la incapacidad de las células para responder a la insulina, es un factor de riesgo importante para la obesidad. Ambas formas de la enfermedad conducen a un aumento en los niveles de azúcar en la sangre. Diabetes de tercer tipo imita los síntomas de la enfermedad de Alzheimer.
Los investigadores señalan que el nuevo tipo IV de diabetes es difícil de diagnosticar, ya que no tiene los factores de riesgo clásicos para este tipo de enfermedad, como, por ejemplo, para la diabetes tipo II es la obesidad, pero al mismo tiempo lanzan un mensaje de tranquilidad: lo más probable es que tenga 
Fuente:   grandesmedios.com




lunes, 16 de enero de 2017

Una de cada 10 embarazadas presenta diabetes gestacional

Al menos una de cada 10 mujeres embarazadas en México presentan diabetes gestacional, enfermedad que aparece durante el embarazo, pone en riesgo la vida de la mujer y del producto, y genera consecuencias a largo plazo para ellas y su descendencia, alertaron especialistas.
 
Ante la epidemia de obesidad, diabetes y enfermedad cardiovascular que afecta a nuestro país, el Instituto Nacional de Perinatología (INPer) destinó los trabajos de su 30 reunión anual –que se realiza del 20 al 24 de abril– a analizar "El origen perinatal de las enfermedades del adulto".
 
Al inaugurar la reunión, la secretaria de Salud federal, Mercedes Juan López, reconoció el incremento exponencial en las enfermedades crónicas no transmisibles, ya que actualmente el 70 por ciento de la población tiene sobrepeso u obesidad, 9 por ciento vive con diabetes, y más de 30 por ciento padece hipertensión arterial, lo que tiene efectos negativos en las personas.
 
En el simposio "Diabetes y Embarazo" –que forma parte de los trabajos de la reunión anual–, la doctora especialista en endocrinología Nayeli Martínez Cruz, reprochó que pese a que se reconoce que la obesidad y la diabetes son una "pandemia" y un problema de salud pública, "no se estén haciendo los suficientes esfuerzos para atender este problema".
 
Según datos de la Federación Internacional de Diabetes – retomados por la experta–, en el mundo hay 400 millones de personas con diabetes, pero una de cada dos no sabe que tiene la enfermedad, y se estima que cada siete segundos alguien muere como consecuencia de este padecimiento.
 
México forma parte de una de las regiones con mayor prevalencia en obesidad y sobrepeso, y la epidemia ha propiciado –señaló Martínez Cruz– que las mujeres inicien un embarazo siendo obesas o presentando sobrepeso, e incluso algunas teniendo diabetes.
 
Estos factores, sumados a los malos hábitos alimenticios durante el embarazo, las pone en alto riesgo de desarrollar diabetes gestacional (que se presenta en el segundo y tercer trimestre del embarazo y no es diabetes crónica), lo que tiene efectos adversos en su salud y pone en riesgo el desarrollo adecuado del feto.
 
La especialista explicó que desconoce a ciencia cierta la prevalencia nacional de diabetes gestacional, pero mediante estudios realizados por el INPer se estima una prevalencia de 10.3 por ciento del total de embarazos, es decir al menos una de cada 10 mujeres (o hasta tres de cada 10) presentarán este padecimiento.
 
La diabetes gestacional representa un factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2 (enfermedad crónica caracterizada por un alto nivel de glucosa en la sangre y que se asocia al desarrollo de diversas enfermedades letales).
 
Quienes desarrollaron diabetes durante el embarazo tienen 7.4 veces más probabilidades de desarrollar diabetes mellitus posteriormente, lo que se traduce en que del 20 al 60 por ciento de quienes tuvieron diabetes gestacional desarrollarán este tipo de enfermedad.
 
Mientras que las mujeres que se embarazaron con sobrepeso u obesidad, y cuyo alto peso persistió después del embarazo, desarrollarán la diabetes tipo 2 más rápidamente.
 
La doctora y especialista en endocrinología María Aurora Ramírez Torres explicó que los altos niveles de glucosa en la sangre durante el embarazo (característica de la diabetes gestacional) tienen efectos adversos en el feto.
 
"Una mayor concentración de glucosa durante las primeras etapas del embarazo aumenta el daño letal directo", es decir, la glucosa en etapas tempranas del desarrollo fetal conlleva a un porcentaje de mortalidad del 90 por ciento.
 
Para los productos que logran superar las primeras etapas de desarrollo, la alta concentración de glucosa generará malformaciones graves, un desarrollo fetal lento, amenaza de aborto prematuro y macrosomia (tamaño mayor del feto al esperado en la etapa del embarazo).
 
Existen estudios que señalan que la no atención de la diabetes gestacional, sumado a una mala alimentación durante el embarazo y el amamantamiento, alterará los genes del producto, por lo que será propenso genéticamente al desarrollo de otras enfermedades en la etapa adulta.
 
Según los datos presentados por la especialista, se estima que al año nacen 250 mil hijas o hijos de madres diabéticas, por lo que están en riesgo de desarrollar diabetes mellitus en su edad adulta.
 
En ese sentido, Ramírez Torres enfatizó que la prevención de la obesidad y la diabetes debe comenzar desde edades tempranas en las mujeres y se deben enfocar más esfuerzos en lograr hábitos alimenticios saludables y ejercicio adecuado en todas las mexicanas que estén en edad reproductiva.
 
En tanto que el doctor Enrique Reyes Muñoz, especialista en ginecología y obstetricia, instó a sus compañeros a realizar pruebas de diagnóstico de diabetes gestacional a todas las mujeres que se encuentren entre las 12 y 24 semanas de embarazo, ello al señalar que en México la diabetes gestacional no se está diagnosticando o se está haciendo en etapas tardías del embarazo.
 
El control de la diabetes gestacional se basa en una alimentación adecuada, ejercicio en el embarazo, y en algunas ocasiones en medicamento que regule los niveles de glucosa en sangre.





Fuente:  cimacnoticias.com.mx/node/69460


viernes, 13 de enero de 2017

¿Por Qué Hay Que Controlar El Colesterol Con La Diabetes?

Los días festivos siempre acaban conllevando a excesos en las comidas y en el alcohol. Si somos personas con diabetes o pre diabetes, deberíamos evitar este tipo de conducta.
No sólo por la alta cantidad de azúcar que pueden contener este tipo de cocina, sino también por el colesterol que contienen.

¿Cómo Controlar El Colesterol Con La Diabetes?

Los embutidos, dulces, patatas fritas u otras frituras a las que recurrimos más de lo que deberíamos en días festivos tienen un alto contenido en colesterol y hace que sea muy poco recomendada su ingesta, y especialmente para personas con diabetes ya que contribuye a desarrollar una de las complicaciones más frecuentes de la diabetes, las enfermedades coronarias.
Las enfermedades cardiovasculares son una de las complicaciones crónicas de la diabetes más frecuentes, caracterizadas por endurecimiento, estreñimiento y oclusión de las arterias que llevan la sangre al corazón, cerebro y a las extremidades inferiores.
Este tipo de complicaciones no son específicas de la diabetes, pero sí se presentan en edades más jóvenes y con más frecuencia entre la población diabética.
Como la mayoría de complicaciones, la afectación vascular puede no producir ninguna molestia durante muchos años. La sintomatología suele aparecer en fases avanzadas y es muy variada dependiendo del lugar afectado.
¿Qué puedo hacer si tengo los niveles de colesterol elevados y padezco diabetes?
Prevenir es la primera fase para no desarrollar esta patología. En el caso de tener los niveles de colesterol elevados y diabetes es importante hacer un consumo elevado de legumbres.
colesterol altoEstos vegetales amortiguan la respuesta de glucosa sanguínea, reducen la presión arterial y por su contenido de fotoquímicos, están implicados directamente en la reducción de colesterol y la prevención de la formación de la capa de ateroma, que es la primera causa que provoca enfermedades cardiovasculares.
Es recomendable consumir también cereales de grano entero, por su más alto contenido en fibras, productos lácteos descremados, y sobre todo aumentar la cantidad de verduras en la dieta.
Controlar el colesterol con una dieta equilibra y un buen plan de ejercicio regular, ayudará a reducir los niveles de colesterol en sangre y a disminuir el riesgo, sobre todo en personas con diabetes, de desarrollar enfermedades coronarias.
Fuente:  redtodoonline.com














miércoles, 11 de enero de 2017

Bebidas hipercalóricas: detonantes de obesidad y diabetes

Las bebidas refrescantes nacieron hace más de dos siglos, a finales del siglo XVIII. Muchas de ellas tuvieron su origen en el ámbito de la farmacia y se solían tomar para paliar pequeñas afecciones como acidez, indigestión o, incluso, la gota; de hecho en algunos hospitales se distribuían gratuitamente a pacientes sin recursos económicos. 
En las primeras décadas del siglo XIX, los refrescos trascendieron los usos pseudoterapéuticos y se hicieron habituales en el ámbito familiar, convirtiéndose en las bebidas ideales para acompañar comidas y cenas. Este incremento de la demanda hizo que los fabricantes empezaran a investigar para desarrollar nuevas bebidas carbonatadas de distintos sabores y con mayor contenido energético hasta convertirse en lo que hoy en día conocemos como refrescos. 
El sobrepeso, la obesidad y la diabetes son problemas multifactoriales y complejos que están íntimamente relacionados con el consumo de bebidas hipercalóricas como los refrescos. La obesidad infantil y las enfermedades asociadas a ella en la infancia misma o en la edad adulta (Diabetes mellitus tipo 2, Hipertensión arterial sistémica) han aumentado en proporción alarmante sobre todo en los últimos 20 años, por lo que la OMS la consideró en 1998 como una verdadera epidemia y un problema de salud pública. 
Según la Encuesta Nacional de Nutrición de 1999 y la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006, la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad en escolares de ambos sexos aumentó un tercio en ese lapso, el sexo masculino mostró el mayor aumento en obesidad.
Componentes
Agua: El agua es el mayor ingrediente y representa el 90 por ciento o más de las bebidas gaseosas, pero se elimina su contenido de minerales.
Cafeína: Es una sustancia adictiva que mejora el sabor de la gaseosa. Estimula el sistema nervioso y aumenta la frecuencia cardíaca. Cuando se consume cafeína, temporal mente aumenta la capacidad de atención y disminuye la fatiga. Junto con el azúcar, genera una conducta adictiva.
Edulcorante artificial: Las bebidas dietéticas reducidas en calorías contienen edulcorantes artificiales, como aspartamo, acesulfamo-k y sacarina.
Colorantes: Hace que el producto final sea visualmente más agradable.
Azúcar: Una lata de 325 ml de bebida no dietética, contiene alrededor de 33 gramos de azúcar (equivalente a 11 cucharitas de té).
Dióxido de carbono: Responsable de las burbujas de la gaseosa, el dióxido de carbono se introduce al agua bajo presión.
Conservadores: Son sustancias que preservan el gusto y el sabor y conservan la bebida por más tiempo, inhibiendo o deteniendo el crecimiento de microorganismo como hongos y bacterias.
Saborizantes: Se obtienen de fuentes naturales o artificiales. Se usan para proporcionar un aspecto más amplio de sabores.
Sodio: el contenido de sodio está en el rango de 20 mg-100 mg por cada 240 ml, dependiendo del fabricante y del sabor





Fuente:  vivecondiabetes.com



lunes, 9 de enero de 2017

¿POR QUÉ USAR INSULINA EN LA DIABETES GESTACIONAL?

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que se desarrolla durante el embarazo en donde los niveles de azúcar están por encima de los valores normales pero no sólo en la madre, esto también afecta al bebé. Por esta razón es tan importante tener un adecuado control de la glicemia después de que se ha realizado el diagnóstico.
El primer paso para el tratamiento es mantener una dieta balanceada, baja en grasas y azúcares y acompañarla con una buena rutina de ejercicios acorde para la mujer embarazada. Si luego de 1 o 2 semanas con el plan de alimentación y ejercicio no consigues mantener la glicemia en los valores deseados en un 80% de los controles, debes iniciar tratamiento farmacológico. Igualmente en el caso de que ya se observen alteraciones fetales como macrosomía (aumento del peso del feto fuera de lo normal) o valores glicémicos muy elevados se iniciará de una vez el tratamiento médico.
Aunque se han realizado estudios con el uso de hipoglicemiantes orales tipo Metformina y Glibenclamida, todavía no son suficientes las evidencias encontradas para decir que su uso es seguro durante el embarazo. Por esta razón el medicamento de elección es la Insulina, de preferencia la humana para así disminuir la posibilidad de que el bebé desarrolle anticuerpos anti-insulina.
El tratamiento consiste en realizar 2 o 3 dosis al día de insulina al día antes de las comidas. Se debe iniciar con dosis bajas (0.2 u / kg / día) e ir aumentando progresivamente según como sea la respuesta de cada uno. Debemos saber que es un tratamiento individualizado, ya que esto va a depender de los valores de glicemia, la masa corporal y el estilo de vida de cada uno.
Un control óptimo de glicemia para una paciente que esté en tratamiento con dieta + insulina consiste en 5 tomas al día (en ayunas, antes y de la comida y 2 horas después del almuerzo y la cena). Como sabemos que las mujeres que están en este tratamiento suelen angustiarse por el diagnóstico y es una rutina nueva que deben agregar a su vida deben saber que lo ideal son al menos 3 controles al día (en ayunas y antes del almuerzo y de la cena).
Debes saber que este tratamiento no será de por vida, después del parto puedes suspender el tratamiento pero recuerda realizarte controles de la glicemia eventuales para verificar que todo haya vuelto a la normalidad y acudir nuevamente al médico entre las 6 y 12 semanas después del parto para un despistaje de Diabetes Mellitus. Recuerda este es un tratamiento donde la constancia es muy importante para lograr el éxito.
Fuente:  blogesp.diabetv.com 






viernes, 6 de enero de 2017

Mitos sobre diabetes tipo 2


 



La diabetes tipo 2 da por un susto: Seguramente has escuchado este mito millones de veces. Esta información es totalmente incorrecta. Con frecuencia el diagnóstico de diabetes coincide con sustos y malas noticias. Cuando pasamos por estrés, nuestro cuerpo libera una serie de hormonas que hoy conocemos como contrarreguladoras. El efecto principal de estas hormonas es preparar al cuerpo para estar “listo y alerta”. Estas hormonas hacen que el cuerpo, de manera natural, “contrarregula” (como el propio nombre lo indica) la acción de la insulina. Así entonces, se elevarán los niveles de glucosa en sangre. Ahora bien, imagínate que has vivido con diabetes tipo 2 pero que aún no recibías un diagnóstico, este susto hará que los niveles de glucosa en sangre (ya elevados) se eleven aún más y te sientas probablemente muy mal. Es cuando se realiza el diagnóstico. Por todo lo anterior es que parecería que el susto fue lo que detonó la diabetes aunque seguramente,ella ya estaba ahí desde hace tiempo.
La diabetes tipo 2 es una sentencia de muerte. Otro de los grandes mitos. “De algo he de morir” escuché una vez decir a un vecino. Y es que la falta de información aveces hace que seamos presas fáciles de los mitos. La diabetes, de ninguno de sus tipos, es una sentencia de muerte. Hoy tenemos ya tanta información y tantas herramientas a la mano que nos es más fácil cuidarnos y lograr controlar nuestros niveles de glucosa en sangre. Lo cierto es, que necesitamos educación en diabetes y buen ánimo para aprender y tomar buenas decisiones.
Si me prescriben insulina es que he fracasado en mi tratamiento. Ojalá siempre la primera prescripción fuera la insulina. Hasta la fecha muchos profesionales de la salud prefieren dejar la insulina para aquellos momentos en los que los fármacos orales han dejado de funcionar de manera adecuada. Sin embargo, estudios recientes y lineamientos de organizaciones importantes como la Asociación Americana de Diabetes y la Federación Internacional de Diabetes nos hacen pensar en la “insulinización temprana”. Con el uso de insulina es mucho más sencillo tener un buen control y evitar o retrasar de esta forma las temidas complicaciones.
La diabetes tipo 2 sí puede curarse. Desafortunadamente para ti, para nosotras y para todas ese momento aún no ha llegado. El tratamiento en tiempo y forma ya está al alcance de nosotros y podemos tener una excelente calidad de vida si nos cuidamos bien. Sin embargo, la cura aún no se encuentra disponible para ninguno de los tipos de diabetes. No caigas en falsos datos ni engaños. Aveces somos víctimas fáciles pues estamos interesados en encontrar la cura a nuestro “estilo de vida”, pregunta a tu médico en caso de tener cualquier duda. Ten por seguro que seremos los primeros en avisarte cuando haya noticias sobre “curas”.
El uso de insulina puede ocasionar ceguera. Este es también un mito que encontramos con mucha frecuencia. Muchas personas tras su diagnóstico no son capaces de controlar sus niveles de glucosa en sangre (por la razón que sea). Esta falta de control y vigilancia puede ocasionar en algunas complicaciones, entre ellas la ceguera. El más grave error es esperar a que haya complicaciones para iniciar con un tratamiento completo (como se tendría que haber hecho desde el inicio). Es quizá en todos los casos una muy seria coincidencia. La ceguera en quienes viven con diabetes es una complicación resultado de niveles elevados de glucosa en sangre. La insulina se utiliza para poder controlar y disminuir estos niveles de glucosa en el organismo. Podemos resumir aclarando que más bien es la falta de insulina la que ocasiona hiperglucemia y esta a su vez complicaciones varias, entre ellas la ceguera.
Comer mucha azúcar ocasiona diabetes tipo 2. Este es un mito. Comer mucha azúcar no ocasiona diabetes tipo 2 de forma directa. Al comer más de la cuenta tendemos a subir de peso y eso junto con el sedentarismo y factores de riesgo genéticos quizá si puedan ocasionar diabetes tipo 2.
Las personas con diabetes tipo 2 no pueden comer frutas. Únicamente las que se indican en una pequeña y reducida lista. En esta comunidad creemos que quienes viven con diabetes pueden llevar una alimentación sana y equilibrada y esto incluye al grupo de las frutas. Si bien es cierto, las frutas contienen una cantidad importante de hidratos de carbono (o carbohidratos) que tienen un impacto en tus niveles de glucosa en sangre. Esto no quiere decir que debamos “satanizar el alimento” sino conocer la reacción que tendrá nuestro cuerpo al ingerirla y estar alertas. Recuerda acercarte a un profesional de la salud (nutriólogo, educador en diabetes) para analizar tu plan de alimentación individualizado.
Las personas con diabetes tipo 2 sólo deben consumir los alimentos marcados con la leyenda “apto para diabéticos”.
Las personas “delgadas” jamás desarrollarán diabetes tipo 2.
Las personas con diabetes tipo 2 no requieren estar vigilando sus niveles de glucosa.
Cuando se comienza con el uso de insulina significa que la diabetes ha empeorado o es la “etapa final”.
Todas las personas con diabetes tipo 2 terminaran con amputaciones, ciegos y en dialisis.

Fuente: estudiabetes.org