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miércoles, 15 de noviembre de 2017

¿Qué es la astenia?









Si te has sentidos falto de energía, con poca fuerza y sin ganas de hacer nada, es probable que tengas astenia. La astenia es la falta de fuerza física, muscular, cansancio mental, un decaimiento inusual y una debilidad generalizada que trae como consecuencia múltiples síntomas que impiden realizar actividades cotidianas, concentrarse y rendir al máximo.

¿Qué es la astenia?

El mal humor, la falta de ánimo y la somnolencia pueden estar presentes a diario cuando se padece astenia. Sin embargo, es importante diferenciar entre la fatiga, que es fisiológica, y la astenia, que es patológica. La astenia es un cansancio crónico que puede convertirse en enfermedad si no es detectada y tratada a tiempo. La fatiga, por otro lado, suele desaparecer al experimentar un descanso profundo después de un sueño reparador o al tomar unas vacaciones. Quienes tienen Diabetes tipo 1, tipo 2 o gestacional, son proclives a padecer astenia, sobre todo si hay un mal control de la glucosa. No obstante, no es exclusiva de las personas con esta condición, pues también puede ser resultado de la deficiencia de una enzima llamada citrulina que se encarga de estimular la energía celular.

Factores de riesgo y Primeras señales

Estos son los tres factores de riesgo para padecer astenia:
1- Ser diagnosticado con Diabetes y tener un mal control de la glucosa.
2- Tener entre 20 y 50 años.
3- Ser mujer.
Algunos de los síntomas para identificar este problema son:
-Falta de energía física o muscular.
-Dificultad para concentrarse.
-Depresión.
-Cansancio intenso, físico y mental.
-Lentitud de pensamiento.
-Trastornos del apetito.
-Decaimiento.
-Estrés.
-Dolores cambiantes en el cuerpo.
-Irritabilidad.
-Intolerancia al ruido y a la luz intensa.
-Cualquier tipo de alteración del sueño (insomnio o somnolencia).
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A partir de estos rasgos, se puede confirmar que no sólo se trata de fatiga sino de astenia. Lo primero que hay que hacer es saber qué tipo de Diabetes se tiene, por ejemplo, si se tiene tipo 1, el problema se puede deber a las altas y bajas de glucosa, por lo que hay que verificar el control que se está llevando con la insulina.
El buen control de la glucosa es lo más importante para evitar astenia, acompañado de una buena alimentación y hábitos saludables.

Tratamiento

Lo ideal para la astenia cuando se padece Diabetes es lograr un buen control de la glucosa. Además, el Médico puede recomendar tomar lactato de magnesio de 750 mg después de cada alimento.
Este medicamento, tanto en la Diabetes tipo 1 como en la tipo 2, evita la resistencia a la insulina y convierte en energía los radicales libres que ocasionan la astenia. En este sentido, no es que la gente se cure, pero la fatiga desaparece.


Dicho fármaco no debe consumirse por más de tres meses continuos, pues podría generar estragos en el organismo. El Médico decidirá el tiempo que debe tomarse.
Si el primer tratamiento fracasa, existe el malato de citrulina, que es la enzima deficiente en el paciente con Diabetes, pero por sus efectos secundarios se requiere de receta médica controlada para adquirirlo.




lunes, 13 de noviembre de 2017

La diabetes gestacional puede llevar a la muerte


La diabetes gestacional puede llevar a la muerte 

La diabetes gestacional es una enfermedad metabólica que se caracteriza por ser reconocida por primera vez durante el embarazo y que usualmente no presenta ningún síntoma. "Por ello, a casi todas las mujeres embarazadas se les realiza una prueba clínica que se llama Prueba de Tolerancia a la Glucosa, entre las 24 y las 28 semanas de gestación", señala Violeta Villarroel, coordinadora de la carrera de Enfermería de la Universidad del Pacífico.
Pero, ¿por qué puede producirse esta enfermedad? "Al inicio del embarazo aumenta la secreción de las hormonas femeninas (estrógeno y progesterona), lo que lleva a un aumento en la secreción de insulina y del uso de la glucosa periférica de reserva, y una disminución de la glicemia o nivel de glucosa en la sangre. En el segundo y tercer trimestre de la gestación la demanda fetal por nutrientes aumenta, produciéndose la movilización de los depósitos de glucosa materna, la transformación de glucosa desde las reservas del hígado y la resistencia a la insulina, lo que se manifestará en un aumento de la glicemia después de alimentarse", explica la especialista.
Dentro de los principales componentes de riesgo para padecer esta enfermedad, están los factores hereditarios, como tener antecedentes de diabetes en familiares directos, como padres o hermanos. "Además, haber tenido un embarazo previo con diabetes gestacional, antecedente de muerte fetal sin causa aparente, antecedente de recién nacido grande o macrosómico, feto actual creciendo sobre percentil 90, polihidroamnios (exceso de líquido amniótico) previo o actual y, por último, obesidad", indica la experta.
Para la enfermera, es indispensable estar atentos a este mal, ya que tanto el niño por nacer como la madre podrían tener complicaciones. "Las complicaciones para el feto son asfixia perinatal, alteraciones metabólicas como hiperbilirrubinemia, hipocalcemia e hipomagnesemia, malformaciones congénitas y dificultad respiratoria del recién nacido. Todas ellas dadas principalmente por la macrosomia o gran incremento de peso para su edad gestacional", precisa.
Pero más grave aún es que esto aumenta el riesgo de mortalidad. "Ello, considerando que una de las primeras causas de muerte perinatal son las malformaciones congénitas, seguida del síndrome de dificultad respiratoria por membrana hialina", agrega.
Si bien la especialista indica que los riesgos para la embarazada han disminuido las últimas décadas, la tasa de mortalidad materna es de cinco a diez veces mayor que en una embarazada no diabética. "Las complicaciones principales son de origen metabólico, entre ellos, la más importante es el Síndrome Hipertensivo del Embarazo y también se describe un aumento de infecciones del tracto urinario. Secundario a estas, existen complicaciones a nivel de riñones, vasculares y retinas propias de la diabetes", aclara.
A lo anterior, se suma que existen consecuencias posteriores en aquellas mujeres que padecieron diabetes gestacional. "Las mujeres con diabetes gestacional tienen un riesgo de 20 a 50% de desarrollar diabetes en seguimiento a veinte años. Además, si se mantienen los mismos factores de riesgo, la posibilidad de presentar diabetes gestacional en nuevos embarazos es mucho mayor", puntualiza.
Tratamiento y prevención
El tratamiento de la diabetes gestacional es muy relevante y debe ser realizado por un equipo multidisciplinario, formado por un obstetra, un endocrinólogo, una enfermera, una matrona y un nutricionista, en el cual el control obstétrico y la evaluación de la condición fetal debe ser riguroso. "Se debe mantener un control normal hasta las 28 semanas, luego cada dos semanas hasta las 34 semanas, y semanal hasta la interrupción del embarazo, poniendo hincapié en el valor de la presión arterial, altura uterina y estimación del peso fetal. A esto suma además el seguimiento ecográfico de la unidad fetoplacentaria", seña{a Villarroel
Acá el control metabólico materno es fundamental, siendo el principal tratamiento la dieta, con un control del consumo de hidratos de carbono y azúcares. "Si este tratamiento no es suficiente, se agrega la Insulinoterapia, que consiste en la inyección subcutánea de insulina. Más del 90% de las pacientes diabéticas gestacionales se controlan adecuadamente sólo con régimen", asegura la enfermera.
Para prevenir la diabetes gestacional, la especialista entrega algunos consejos para ayudar a disminuir los factores desencadenantes:
· Consuma verduras, en especial vegetales verdes como espinaca y acelga.
· Incluya frutas en su dieta.
· Elimine el azúcar de mesa y sustitúyala por stevia o sucralosa.
· Distribuya las calorías en al menos cinco comidas diarias.
· Aumente la ingesta de fibra.
· Practique ejercicio con regularidad.


Fuente:   puranoticia.cl

lunes, 30 de octubre de 2017

Cinco consecuencias inesperadas de la diabetes

La diabetes es un problema de salud importante que afecta a millones de personas en todo el mundo y de cualquier edad. Es una alteración crónica y compleja que se caracteriza por no metabolizar correctamente los azúcares, proteínas y grasas que se comen regularmente. La glucosa en exceso en la sangre causa daños en diversos tejidos y órganos de quien padece esta enfermedad.
En los últimos años se han creado campañas para crear conciencia sobre sus riesgos y evitar problemas. Tanto gobiernos como instituciones médicas están trabajando en conjunto pero muchas personas se enfrentan a consecuencias inesperadas de esta grave enfermedad.
1. Problemas bucales
Las personas con diabetes mal controlada tienen un mayor riesgo de tener problemas bucales, de encías y enfermedades gingivales que quienes tienen sus niveles de glucosa normales. Si tienes diabetes, prediabetes o síndrome metabólico debes prestar especial atención a la higiene bucal y visitar de forma regular a tu odontólogo.

No es raro que las personas detecten las primeras consecuencias inesperadas de la diabetes justo en su boca. Ya sea que de pronto notes que aparecen caries o problemas de encías o que el dentista te los comente. Los problemas más comunes son:

Periodontitis. Esta enfermedad afecta al hueso que sostiene a tus dientes. Es importante que sigas el tratamiento recetado por el dentista para evitar perder tus dientes.
Caries. Además de lucir mal, pueden provocarte varios problemas como sensibilidad al tomar frío o caliente. También puede causar mal aliento que ni un buen cepillado de dientes puede mejorar.
Infecciones fúngicas. El exceso de azúcar crea el ambiente perfecto para infecciones de todo tipo. Controla tus niveles de glucosa de forma permanente y siempre asegúrate de eliminar residuos de azúcar y alimentos.
Mal aliento o aliento afrutado. Algunas veces este síntoma es el primero que se nota en las personas con diabetes. Si detectas este problema acude cuanto antes a un chequeo médico para revisar tus niveles de glucosa en sangre.
2. Pérdida de la capacidad auditiva
Se ha detectado una mayor tasa de pérdida auditiva en personas con diabetes que en personas con niveles de glucosa en sangre normales. Esto se puede descubrir a través pruebas que miden la capacidad de los participantes para oír frecuencias bajas, medias y altas en ambos oídos. Quienes presentan la segunda de las consecuencias inesperadas de la diabetes pueden tener como síntomas:
-Vértigos
-Zumbidos
-Hipoacusia
-Problemas de equilibrio

Los niveles de glucosa mal controlados pueden tener como consecuencia la esclerosis de la arteria auditiva interna, atrofia del ganglio espiral y la desmielinización del octavo nervio. Si tienes más de 40 años, tus riesgos aumentan. Presta atención y, si notas que últimamente no escuchas bien o quienes te rodean deben gritar para que les oigas, es importante que acudas con el médico.

3. Infecciones en la piel
Son otra de las consecuencias inesperadas de la diabetes. Los problemas comunes se pueden clasificar en cuatro tipos:
-Lesiones
-Infecciones cutáneas
-Reacciones medicamentosas
-Pie diabético

Los diabéticos son especialmente susceptibles a la resequedad de la piel, ya que cuando los niveles de glucosa están muy elevados, el cuerpo se intenta librar del azúcar a través de la orina frecuente. Si tus niveles de glucosa no disminuyen a su nivel correcto, tendrás más deseos de orinar y más líquido perderá tu cuerpo. Si no repones ese líquido tomando agua, quedarás deshidratado.

En casos graves, se pueden formar lesiones que pican y se descaman, de color rojo. Recuerda que dos litros de agua al día son el mínimo ideal. Puedes aplicar cremas lubricantes sobre la piel que luzca reseca pero si tu cuerpo está sediento, el efecto de la crema durará un par de horas o minutos.

4. Apnea obstructiva del sueño
Otra de las consecuencias inesperadas de la diabetes es la apnea obstructiva del sueño. Este es un problema respiratorio común y que suele pasarse por alto. Se presenta cuando hay colapsos intermitentes y repetidos de las vías aéreas durante el sueño. 

Se presenta en un 2% de las mujeres y en el 4% de los hombres. Dos factores que facilitan su aparición son la obesidad y la diabetes. Si notas que tienes problemas para respirar mientras duermes es importante hacer ejercicio y mejorar la dieta para perder peso. El mejor ejercicio es una hora de caminata que acompañado de una alimentación rica en vegetales.

5. Disfunción sexual
La diabetes puede llevar a la dificultad en el desempeño sexual, tanto para hombres como para mujeres. Los hombres que tienen diabetes tienen tres veces más probabilidades de sufrir lesiones en los nervios y arterias, interrumpiendo el flujo sanguíneo necesario para obtener una erección.

Además de eso, algunos medicamentos de la diabetes pueden tener efectos secundarios que contribuyen a la disfunción sexual. Las mujeres pueden presentar:
-Lesiones en la zona genital no relacionadas con enfermedades de transmisión sexual
-Depresión
-Infecciones en el área genital







Fuente:     vivecondiabetes.com

viernes, 27 de octubre de 2017

4 herramientas para cuidar tus dientes de la Diabetes

Para realizarte un cepillado correcto y gozar de una salud bucal, te sugerimos 4 herramientas para cuidar tus dientes de la Diabetes.

1. Cepillo

Infinidad de modelos, colores, tamaños y aditamentos confunden al momento de elegirlo, pero realmente son sencillas las características que debe tener para cumplir su misión de limpieza:
 Cabeza pequeña. Algunos Odontólogos sugieren guiarse por el tamaño que suman los cuatro dientes incisivos inferiores para conocer la dimensión adecuada.
• Cerdas de nylon, con textura suave y redondeadas, para que alcancen cada uno de los dientes, sin que se desgaste el esmalte.
• Su mango debe permitir sujetarlo con firmeza.

2. Pasta dental

Busca que contengan flúor y calcio. El primero protege los dientes de ácidos y el segundo fortalece el esmalte. El empaque debe ser de plástico, pues el metal inactiva la acción del flúor.
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3. Hilo dental

Su uso es indispensable al menos una vez al día, especialmente por la noche, ya que limpia zonas a las que el cepillo no puede llegar. Un trozo de 30 a 40 centímetros es suficiente en cada limpieza. Para usarlo, enrolla la mayor cantidad de hilo en el dedo medio de una mano, mientras que en el mismo dedo de la otra mano se enreda sólo un poco, pues este irá recogiendo el hilo sucio, una vez que pasa entre los dientes. Elegir un hilo suave es importante, pues se desliza sin dañar las encías.

4. Enjuague bucal

Algunos dentistas se muestran escépticos frente a los beneficios del enjuague porque cuando contiene alcohol, llega a provocar ardor y picazón, además, consideran que, al suprimir el mal aliento momentáneamente, puede esconder los síntomas de enfermedades más severas como la gingivitis. Sin embargo, señalan que la mejor opción es elegir aquellos enjuagues bucales con fluoruro que no contengan alcohol; de esa forma, evitas otros padecimientos orales.

Fuentes :   diabetesbienestarysalud.com,     Asociación Dental Mexicana, Asociación Dental Americana.


miércoles, 25 de octubre de 2017

Características de la diabetes mellitus en el anciano

La expresión clínica de la diabetes mellitus, particularmente en la forma más común de tipo 2, es muy diversa y compleja. Desde luego, la DM acelera todos los cambios "normales" en el envejecimiento y con cierta cautela, puede concluirse que es una situación patológica típica de la edad avanzada con prevalencia máxima entre los 65 y 74 años de edad, más aún en mujeres que en varones (20% en EE.UU.). Y que a partir de los 75 años la prevalencia e incidencia decrecen notablemente en la mayoría de los grupos étnicos estudiados. En cualquier caso, como sucede en otras edades, la prevalencia de DM2 en el anciano es menor en individuos caucásicos que en grupos étnicos específicos (afroamericanos, hispánicos) en los que la obesidad es más frecuente.



Las cifras de prevalencia pueden variar según la fuente de información, pero suelen ser más altas en ancianos ubicados en residencias geriátricas. Un dato importante que debe ser subrayado es que en el anciano se reproduce el conocido fenómeno de que el 50% de los casos de DM pasan largo tiempo (10 o más años) sin diagnosticar y su detección inicial es provocada por la "explosión" más o menos abrupta (coma hiperglucémico, coma hiperosmolar) precipitados por complicaciones agudas (infección, sepsis); o de modo más solapado en el seno de otras situaciones patogénicas de carácter crónico (retinopatia, insuficiencia renal, angina pectoris/ infarto de miocardio, arteriopatia periférica…).
En otras circunstancias, la intolerancia a la glucosa en ayunas o 2 horas tras una sobrecarga de glucosa o una cifra de HbA1c inferior a 6% justifican la sospecha de DM2 subclínica o que acontece (20% o más de las veces) sin traducción clínica. Y en contraste con el comienzo clínico habitual de la DM en edades más jóvenes, la expresión característica de las clásicas "polis" (poliuria, polidipsia, polifagia) y adelgazamiento es relativamente rara, salvo si existen causas desencadenantes más o menos "agudas" como: infección, trauma o infarto agudo de miocardio.
Con mayor frecuencia, las manifestaciones clínicas de la diabetes mellitus en el anciano derivan de complicaciones cardiovasculares coronarias, ictus cerebrovascular, hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca o vascular periférica. La insuficiencia renal crónica a menudo avanzada o terminal; y el mayor riesgo de amputaciones con/sin pie diabético explícito son 10 o más veces más frecuentes en el anciano que en individuos con DM de edad inferior a 65 años.
Además, en el paciente diabético anciano confluyen también ciertos síndromes geriátricos que enmascaran o alteran la expresión clínica de la DM2 y que son de origen multifactorial (cataratas, retinopatía) o neuropático (neuropatías, sensitivo-motoras y del sistema nervioso autónomo), así como algunos otros síndromes geriátricos más comunes, como: tendencia a caídas, osteoartritis, trastornos del sueno, discapacidad funcional general o cognitiva, demencia o enfermedad de Alzheimer.
Los principios generales del manejo y tratamiento de la diabetes mellitus se aplican igualmente al anciano diabético con particularidades derivadas de la confluencia en éste de otras circunstancias fisiopatológicas. Este tratamiento general incluye:
  1. Recomendaciones dietéticas y de actividad física "realistas". En este punto, conviene subrayar, como se indicó para la obesidad, la imprescindible precaución de no ser "agresivos" en la restricción calórica como uno de los instrumentos esenciales para la pérdida de peso en el obeso diabético.
  2. Fármacos antidiabéticos (metformina) e hipoglucemiantes orales (sulfonilureas, glinidas); insulina/incretimimétricos: análogos del receptor de GLP-1 (glucagon like peptide 1 o péptido glucagon similar I); inhibidores de dipeptidil peptidasa IV (DPPIV); tiazolidino-dionas (pioglitazona, rosiglitazona).
  3. Fármacos específicos para: tratamiento de dislipidemia (estatinas, fibratos) hipertensión arterial (inhibidores de renina, de receptores de angiotensina 2, etc.): antidepresivos, anticoagulantes, antibióticos y otros.
En síntesis, son puntos críticos: a) evaluar globalmente al paciente; b) individualizar cada tratamiento; c) identificar precozmente los factores de riesgo y las complicaciones agudas y/o crónicas presentes; d) detectar y tratar los síndromes geriátricos asociados; e) valorar los riesgos potenciales y los beneficios de cada fármaco específico para el tratamiento de la DM, sus efectos adversos y cómo detectarlos-tratarlos. Igualmente, estimar sus interacciones con otros fármacos (estatinas, inhibidores de angiotensina y sus receptores, antidepresivos, etc.), así como el impacto sobre la eficacia terapéutica global de cada paciente individual.
Sin embargo, cumplidas esas premisas, se debe siempre tener como objetivo controlar la hiperglucemia en límites bien precisados.

Fuente:       geriatricarea.com

lunes, 23 de octubre de 2017

Durante el embarazo, a dormir más: la falta de descanso podría aumentar el riesgo de diabetes gestacional

Cuando estas embarazadas, su cuerpo está trabajando a mil por hora creando una nueva vida, lo que se refleja en nuestra energía, haciendo que nos sintamos agotadas y necesitemos dormir mejor descansar bien.
Ahora tenemos una razón más para dormir durante periodos más largos: un nuevo estudio encontró que la falta de horas de sueño durante el embarazo podría aumentar el riesgo de padecer diabetes gestacional.

El estudio

Con el objetivo de encontrar si había alguna relación entre la falta de descanso durante el embarazo y la diabetes gestacional, investigadores de la Universidad de Illinois en Chicago, realizaron un estudio publicado en Sleep Medicine Reviews. Para ello, tomaron los resultados de ocho estudios previos en los que se tomaba en cuenta el sueño durante el embarazo y en los que participaron un total de 17.595 mujeres.
Después de ajustar las variables de los ocho estudios, como la edad, índice de masa corporal y grupo étnico, los investigadores encontraron que las mujeres embarazadas que dormían menos de 6.25 horas por noche tenían casi el triple de probabilidad de padecer diabetes gestacional, en comparación con las que dormían más de 6.25 horas.
La diabetes gestacional es una clase de diabetes que solo se presenta durante el embarazo, y que es ocasionado debido a que las hormonas que producimos durante la gestación, interfieren con el trabajo de la insulina, presentándose niveles de glucosa elevados en la sangre.
Esta enfermedad afecta a una de cada diez embarazadas y si no es atendida a tiempo, podría tener ocasionar otras complicaciones como hipertensión arterial, diversas infecciones urinarias en la madre u ocasionar que ambos -mamá y bebé- padezcan diabetes tipo 2 en el futuro. Además, aumenta el riesgo de parto prematuro o complicaciones respiratorias en el bebé.
Los investigadores del estudio no saben con certeza por qué está relacionada la falta de descanso con el riesgo de padecer diabetes gestacional, pero una de sus teorías es que los cambios hormonales en el embarazo y la inflamación sistémica relacionada con la falta de descanso podrían crear resistencia a la insulina y altos niveles de glucosa en la sangre.

¿Cómo dormir mejor durante el embarazo?

Embarazada DormidaAdemás de este nuevo estudio, hace algún tiempo se encontró que las embarazadas que tienen problemas para dormir o que padecen trastornos del sueño durante el primer y tercer trimestre, tienen mayores probabilidades de tener un parto prematuro.
Descansar bien durante el embarazo es algo que puede ser complicado para muchas mujeres, debido a todos los síntomas y molestias que nos pueden ocasionar los cambios por los que está pasando nuestro cuerpo. En realidad, padecer insomnio durante el embarazo es bastante normal. Pero entonces, ¿qué podemos hacer para lograr tener las horas de descanso que necesitamos mientras estamos embarazadas?
Lo primero que deberemos hacer, es identificar la razón específica por la que padezcamos insomnio durante el embarazo, que puede ir desde los dolores de espalda, la frecuencia con la que necesitamos ir al baño, el síndrome de piernas inquietas, las típicas náuseas y vómitos del primer trimestre o los movimientos del bebé durante el tercero. Una vez que tengamos identificada la razón, podremos buscar la manera de aliviar ese malestar que no nos permite dormir bien.
Quizás no padezcas insomnio por malestares físicos y la razón por la que no logras tener una verdadera noche de sueño reparador, es por todas las inquietudes y dudas que inundan tu mente durante el embarazo, especialmente en el caso de las mamás primerizas. Esa preocupación, si no es atendida, puede convertirse en estrés, y es necesario que cuidemos también nuestra salud emocional durante el embarazo, por lo que es importante encontrar la manera de relajarnos.
Algunas de las cosas que podemos hacer para dormir mejor en el embarazo sonrecibir un masaje relajante (recuerda que debe ser suave), hacer ejercicios de respiración y relajación, evitar hacer actividades estresantes antes de ir a dormir, cenar ligero un par de horas antes de acostarte y mantener el dormitorio a una temperatura agradable, con una luz suave que te prepare para relajarte y dormir.
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sábado, 7 de octubre de 2017

Cómo vivir con neuropatía diabética

Lograr el control de la Diabetes puede ser difícil y en ocasiones cuando este no se logra se pueden desencadenar varias complicaciones que afectan la calidad de vida de las personas con este padecimiento. Una de ellas es la neuropatía diabética.

Cómo vivir con neuropatía diabética

Al respecto, la Doctora Betina Hernández, Gerente Médico del Área de Dolor en Pfizer, afirmó: "La neuropatía diabética dolorosa es una de las más molestas y persistentes características de la Diabetes y puede aparecer cuando la enfermedad está descompensada por mucho tiempo".
Los altos niveles de glucosa, entre otras cosas, afectan directamente al sistema nervioso de las personas que sufren Diabetes, lo que dificulta la tarea de los nervios para transmitir mensajes al cerebro y a otras partes del cuerpo, lo que causa la llamada neuropatíadiabética. La falta de sensibilidad, entumecimiento y hormigueos dolorosos en diferentes zonas, principalmente en extremidades, son signos de dolor neuropático.

¿Cómo enfrentarla?

La Dra. Hernández te ofrece algunas recomendaciones para mejorar tu calidad de vida:

Come balanceadamente

Para el control óptimo de los niveles de glucosa se debe de llevar a cabo una alimentación apegada a las indicaciones que el Nutriólogo hizo, por lo general significa cocinar los alimentos con el mínimo de aceite; no utilizar manteca animal y  evitar azúcares complejos como los caramelos y/o refrescos.

Hacer ejercicio

Se recomiendan tres o más sesiones de ejercicio por semana de duración de una hora o más; cambiar el estilo de vida sedentario, en donde se pueden incluir actividades al aire libre como bicicleta o caminata regular.

Visita al Médico

Al primer síntoma de alteración en la sensibilidad, ardor, sensación de hormigueo o toques, debes acudir con un especialista para que te realice un diagnóstico oportuno y evites complicaciones futuras.

Apego a los medicamentos

Respetar la dosis y la forma de tus fármacos, así como seguir las indicaciones de tu especialista, son medidas básicas para lograr éxito en tu tratamiento.

Evita ingerir sustancias tóxicas

Lo ideal es que las personas que viven con Diabetes disminuyan el consumo del alcohol así como de fumar. Estas gravan el daño a los nervios periféricos y aumentarán la presencia de dolor.

Higiene

Es muy importante mantener un cuidado excelente de las manos y pies; realizar revisiones periódicas y muy detenidas, debido a que las extremidades son el blanco principal cuando comienza una afección de nervios periféricos. También recuerda que parte de tu higiene habitual es mantener secos los pies la mayor parte del tiempo; es necesario que el calzado sea el indicado que sean cómodos y de la talla adecuada, que no sea estrecho, ni tampoco demasiado grande.